Home Crianza Cómo mantenerte fiel a ti mismo en la crianza de tus hijos: Consejos para padres y madres en España

Cómo mantenerte fiel a ti mismo en la crianza de tus hijos: Consejos para padres y madres en España

by cms@editor

No tengas miedo de retomar tus aficiones e intereses. ¿Te gusta dibujar? Compra un cuaderno y lápices y dibuja durante 15 minutos mientras tu hijo construye una torre de bloques. ¿Tocas la guitarra? Saca tu instrumento y toca algo, aunque tu hijo cante. ¿Practicas algún deporte? Busca un club con sala de juegos o sal a correr con el cochecito. Es importante no abandonar lo que te hace único/a. Los niños no necesitan un padre o madre robot perfecto, sino una persona real con aficiones, emociones, incluso cansancio y tristeza. Cuando un niño ve a su madre bailar o a su padre leer ciencia ficción, aprende que la adultez no se trata solo de trabajo y responsabilidades, sino también de alegría.

El agotamiento parental tiene síntomas claros: fatiga constante, irritabilidad, sensación de vacío, sentimiento de ser un mal padre o madre, y dolor físico (dolores de cabeza, dolores musculares). Si te reconoces en esto, detente. No intentes esperar a las vacaciones o a que tu hijo sea mayor. Reevalúa tus estándares. La casa no tiene por qué estar impecable. La cena puede ser macarrones con queso en lugar de una comida de tres platos. Tu hijo puede ver dibujos animados media hora más si necesitas descansar. Baja tus estándares perfeccionistas. En España hay un dicho: “Más vale poco que nada”. Haz menos, pero cuídate. Los psicólogos dicen: “Primero ponte tu propia mascarilla de oxígeno”, de lo contrario no podrás ayudar a los demás.

Busca una comunidad de padres donde te comprendan sin juzgarte. En España, existen muchos grupos de apoyo en redes sociales, centros locales y colegios. Conectar con otras personas que están pasando por lo mismo alivia la sensación de aislamiento y vergüenza. Comprenderás que las rabietas, la renuencia a comer brócoli y la falta crónica de sueño son normales, no una catástrofe personal. Puedes crear un grupo de aficiones: por ejemplo, «mamás que quieren dibujar» o «papás que aman el fútbol, ​​pero sus hijos no les dejan verlo». Reúnanse una vez a la semana sin los niños y hablen de cualquier cosa menos de la crianza. Esto les devolverá una sensación de normalidad en la vida adulta.

Finalmente, permítete sentir que no te gusta cada momento de la crianza. Puedes adorar a tu hijo y aun así odiar jugar con Lego, los interminables preparativos para el colegio o leer el mismo libro por centésima vez. Puedes estar cansado, enfadado y echar de menos tu vida anterior. Esto no te convierte en un mal padre o madre. Te convierte en humano. La clave no es quedarse estancado en estos sentimientos, sino reconocerlos, procesarlos y dejarlos ir. Busca a alguien con quien puedas decir con sinceridad: “Hoy no quiero ser madre”, y recibe comprensión, no juicio. Recuerda: los niños crecen rapidísimo. Antes de que te des cuenta, estarán en el colegio, luego en la universidad, y de repente tendrás todo el tiempo del mundo de nuevo. Tu objetivo es vivir ese momento con la mente y el corazón intactos, no sumida en las ruinas de tu propia vida.

You may also like

Leave a Comment