El tercer paso es crear un sistema de “cuatro sobres”. Este es un método de presupuesto antiguo pero eficaz. Después de haber reservado un porcentaje fijo para el ahorro, divide el resto en cuatro partes iguales: una para cada semana del mes. Introduce el dinero en una tarjeta aparte o retira efectivo en los sobres. Durante la semana, solo puedes gastar esa cantidad. Si te quedas sin dinero el jueves, tendrás que ahorrar hasta el lunes. Este método es increíblemente disciplinado porque ves los límites físicos de tu presupuesto. En España, muchos bancos permiten crear tarjetas virtuales o subcuentas; aprovecha esta opción. Ver lo rápido que se te escapa el dinero te hará pensártelo dos veces antes de pedir un coche extra o un taxi para volver a casa.
Paso cuatro: Refinancia tus deudas y préstamos. Si tienes un préstamo al consumo o deudas de tarjeta de crédito, tus ahorros no crecerán mientras pagues intereses altos. En España, muchos bancos ofrecen consolidación de deudas o la transferencia del saldo a una tarjeta con un periodo de gracia. Visita tu sucursal bancaria y pregunta sobre la posibilidad de reducir tu tipo de interés. Incluso una diferencia del 2-3% puede ahorrarte cientos de euros al año. Si tienes deudas, destina primero todos tus fondos disponibles a pagarlas y luego al ahorro. Sin embargo, crea primero un colchón financiero mínimo (500-800 euros) para no tener que volver a pedir prestado en caso de un gasto inesperado. Esto se conoce como la “escalera de seguridad financiera”: primero una pequeña reserva, luego las deudas y, finalmente, el ahorro total.
Paso cinco: Automatiza todo lo que puedas automatizar. Configura pagos regulares para servicios públicos, internet y seguros. De esta forma, nunca te perderás una fecha límite ni recibirás penalizaciones. Configura depósitos automáticos en tu cuenta de ahorros el día de cobro. Si tu empleador te permite transferir parte de tu salario a otra cuenta, gestiona esto a través de tu departamento de contabilidad. Cuantas menos decisiones tomes en el momento, menos probabilidades tendrás de cometer un error o caer en la tentación. Nuestro cerebro es perezoso y siempre elige el camino de menor resistencia. Si gastar tus ahorros requiere que primero accedas a tu banca online, canceles la transferencia automática y vuelvas a transferir los fondos, solo lo harás en una situación realmente urgente. La automatización es la mejor aliada del ahorrador perezoso pero disciplinado.
Paso seis: busca formas creativas de aumentar tus ingresos, no solo de reducir gastos. La economía colaborativa está muy desarrollada en España. Alquila un trastero o una plaza de aparcamiento si tienes uno y está libre. Vende la ropa que ya no uses en Vinted o Wallapop; esto no solo te generará ingresos, sino que también liberará espacio. Ofrece pasear perros o ayudar a vecinos mayores con la compra.
