Unas vacaciones de playa con un libro y un cóctel son maravillosas, pero no son para todos. Mucha gente se cansa de echar de menos la tumbona al cabo de un día. Anhelan la montaña, la brisa marina, la adrenalina y la sensación de haber aprovechado al máximo el día. Por suerte, España es un paraíso para los amantes de las vacaciones activas. Cuenta con sierras, mares inmensos, mesetas desiertas y densos bosques. Además, gracias a su clima templado, se pueden practicar muchas actividades durante todo el año. Si vives en España o la visitas y quieres descubrir el país desde otra perspectiva, aquí tienes algunas ideas para un fin de semana que beneficie cuerpo y mente.
El senderismo y el trekking son las actividades estrella de las vacaciones activas en España. Los Pirineos en el norte, Sierra Nevada en el sur, las montañas de Mallorca y el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en Aragón: hay rutas para todos los gustos y niveles. El Caminito del Rey, cerca de Málaga, es ideal para principiantes: puentes colgantes sobre un desfiladero, vistas impresionantes y, además, está bien equipado y es seguro. Se recomienda reservar las entradas con antelación; cuestan alrededor de 10 euros. Para los senderistas más experimentados, está la ascensión al Pico Mulhacén (3479 m), el punto más alto de la península ibérica. La mejor época para practicar senderismo es primavera y otoño; en verano, las temperaturas son frescas en la montaña, pero calurosas en las zonas bajas. No olvides llevar bastones de trekking y protector solar: el sol es especialmente intenso en altura.
Deportes acuáticos: España limita con el mar Mediterráneo y el Atlántico. Recorrer en kayak los acantilados de la Costa Brava (por ejemplo, desde Cadaqués hasta el Parque Nacional del Cap de Creus) te permitirá descubrir cuevas y calas inaccesibles por tierra. En Tarraco, puedes alquilar una tabla de SUP y explorar el delta del Ebro. Para practicar surf, dirígete al norte, a Cantabria o al País Vasco: las playas de Sopelana y Mundaka son famosas por sus excelentes olas. Para bucear, diríjase a la Reserva Natural de Medas en la Costa Brava o a las islas volcánicas de Las Palmas. El alquiler del equipo cuesta entre 20 y 40 euros al día, y los instructores hablan inglés y ruso. Si le teme a las profundidades, empiece con el snorkel: una máscara, un tubo y aletas le transportarán a otro mundo.
